Una puesta de sol sobre el mar es una emoción única en grado de estimular sensaciones de auténtica y crepuscular poesía. Los clientes del Hotel Residence Acquacalda podrán disfrutar desde su proprio balcón de románticas puestas de sol sobre el mar, tras la silueta de Salina, que tiñe el escenario de fascinantes reflejos anaranjados. Un aperitivo en la terraza es el mejor colofón para un día de playa o una excursión en barca, regalándose instantes de magia destinados a grabarse indeleblemente en la memoria.