Los amantes de la naturaleza y del silencio podrán regalarse de día, o al caer la tarde, tonificantes paseos a orillas del mar para descubrir los colores y perfumes de la costa eoliana. De día se puede gozar de la paz de la naturaleza paseando por la costa y disfrutar del extraordinario panorama de Salina, Stromboli y Panarea, que se yerguen majestuosamente sobre el azul cristalino del mar.
Por la noche, paseando por la playa, arrullados por el plácido rumor de la marea, podrán admirar las estrellas del cielo eoliano, o las sugestivas lenguas de fuego, que brotan del cercano Stromboli, iluminando la oscuridad nocturna con destellos de magia.