La isla ―que antaño daba el nombre de islas de Lípari a todo el archipiélago de las Eolias―, gracias a su mar cristalino y a sus bellezas histórico-naturales, es el lugar ideal para gozar de unas vacaciones inolvidables compaginando el reposo en el mar con la fascinación de la historia.
El Museo Archeologico Regionale Eoliano, establecido en el Castillo de Lípari, se cuenta entre los más destacados de Europa por sus colecciones prehistóricas.
Los amantes de la vida nocturna y de las diversiones podrán acudir a los pubs y restaurantes al aire libre de Marina Corta, o descubrir los atractivos de los locales nocturnos de la Via Garibaldi o del Corso Vittorio Emanuele, centros de la movida eoliana rebosantes de una atmósfera de animada y cosmopolita alegría.