Montañas de blanquísima piedra pómez confieren a la zona de Acquacalda un especial encanto, resaltado sobre todo por el contraste con los maravillosos reflejos azul turquesa de las aguas marinas.
Hace ya algunos años que concluyó la explotación de piedra pómez, y hoy las canteras de las laderas de la montaña se han convertido en un lugar único en Lípari, un punto donde la naturaleza y el pasado industrial forman un escenario peculiar y sugestivo.
Las canteras se pueden admirar gracias a excursiones por mar o recorriendo el panorámico sendero que, bajando de la montaña hasta el mar, regala una vista sumamente sugestiva.